DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD
1. Expresión escrita
Definición
La expresión escrita constituye una de
las habilidades fundamentales del lenguaje, a razón, de que nos permite
comunicar ideas, sentimientos, conocimientos y experiencias mediante textos
organizados y coherentes. Su desarrollo se alinea al dominio de aspectos
lingüísticos y gramaticales. Además, a la capacidad de planificar, redactar,
revisar y adecuar el mensaje a una intención comunicativa y a un destinatario
específico.
Como señalan Cassany, Luna y Sanz
(2003), “escribir
no consiste únicamente en conocer el código escrito, sino en saber utilizarlo
de forma eficaz en las diversas situaciones comunicativas” (p.
257).
Esta
afirmación de expertos en lingüística nos permite comprender a la escritura como
una práctica social que exige reflexión, organización de ideas y conciencia
sobre el propósito del texto.
Es
trascendental que los seres humanos codifiquemos de una forma coherente y
cohesionada, con el objetivo de practicar una buena comunicación: para
persuadir, informar e instruir a las masas.
Ejemplo contextualizado
Un estudiante de bachillerato redacta un
artículo de opinión para el periódico mural de la Unidad Educativa
Fiscomisional Juan XXIII de la ciudad de Yantzaza, acerca del impacto de las
redes sociales en la vida del adolescente. Antes de escribir, busca información,
organiza sus argumentos, redacta un borrador y posteriormente revisa aspectos
de coherencia, cohesión y ortografía. En esta situación se evidencia la
expresión escrita como una herramienta para comunicar ideas y participar
activamente en su comunidad educativa.
2.
Prácticas discursivas
Definición
Las prácticas discursivas son las formas
de uso del lenguaje que las personas desarrollan en diferentes contextos
sociales para interactuar, construir significados y participar en la vida intercultural
y social. Estas prácticas abarcan actividades como conversar, debatir, narrar,
argumentar, leer y escribir, las mismas que responden a propósitos
comunicativos concretos, y se encuentran determinadas por las características
del contexto en el que se desarrollan.
En este sentido, Lomas, Osoro y Tusón
(1993) sostienen que “aprender lengua implica aprender a
usarla en las diversas situaciones de comunicación que se producen en la vida
social” (p. 31).
En
concordancia a lo dicho por estos expertos, las prácticas discursivas permiten
que los seres humanos desarrollen competencias comunicativas necesarias para
interactuar de manera eficaz dentro de su comunidad o grupo social.
Ejemplo contextualizado
Durante una mesa redonda en el aula de
Primero de bachillerato, paralelo “C” de la Unidad Educativa Fiscomisional Juan
XXIII, en la asignatura de Lengua y Literatura, los estudiantes analizan una
obra literaria y expresan sus opiniones sobre los conflictos que enfrentan los
personajes. Cada participante argumenta sus ideas, escucha las intervenciones
de los demás y responde respetuosamente a puntos de vista diferentes. Esta
actividad constituye una práctica discursiva porque el lenguaje se utiliza como
medio de interacción y construcción colectiva de significados.
Bibliografía
Cassany, D., Luna, M., & Sanz, G.
(2003). Enseñar
lengua (9.ª ed.). Barcelona: Graó.
Lomas, C.,
Osoro, A., & Tusón, A. (1993). Ciencias del lenguaje, competencia
comunicativa y enseñanza de la lengua. Barcelona: Paidós.
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