El repaso por algunos de los artistas cuencanos que han
dejado su huella indeleble en Cuenca, pero que han buscado la expansión
de su arte en otras localidades, esta vez nos trae a Mauricio Calle, de
36 años, músico cuencano que luego de haber alcanzado el éxito con su
banda Bajo Sueños ha decidido apostarle a Quito, aunque en sus propias
palabras, por razones “estrictamente personales”.
“Salí de
Cuenca, la ciudad más hermosa del Ecuador, por razones estrictamente
personales, cuáles? pues me casé con una quiteña”, dice Mauricio, quien
se casó hace más de un año con Paulina Villacrés. “Decidimos probar
suerte en la capital, acá se supone hay más oportunidades para músicos,
productores y cantantes”, comenta el músico y reconoce que en este medio
aún es muy difícil vivir de la música.
“Músicos de calidad como Radio Fantasma, La Dueña, Sobrepeso, Basca,
Exoceto, etc., y por supuesto mi banda, hemos luchado cada día para ser
escuchados, por tratar de conseguir apoyo radial y televisivo y aun
soñamos con que llegue el momento en el que todos puedan vivir de esto
tan hermoso llamado música”, dice Mauricio quien en el pasado fue
tentado a probar suerte fuera del país.
“Siempre tuve curiosidad por experimentar vivir en otro lugar, la
vida de un músico esta ligada a la vida de un extranjero, ya que viajas
mucho y conoces lugares hermosos que te llaman mucho la atención, por
ejemplo New York, casi me quedo a vivir ahí, pero más pudo el amor de mi
hija, mi familia y a mis amigos que decidí regresar”, añade.
Mauricio calle y la banda que fundó en 1992 junto a sus amigos y
“familia” como él los llama, han logrado algo que no muchos han podido
en este medio, meterse en el corazón de sus seguidores, mantenerse y
seguir creciendo.
Aunque criticados algunas veces por mantener un estilo casi
invariable durante todos estos años, es quizás esta misma particularidad
que haya hecho que la música de Bajo Sueños haya atravesado los límites
físicos de la ciudad y del país, antes de la era de YouTube y Facebook.
Hace algunos años en España, visitando a amigos me sorprendió que una
niña de 9 años, que había crecido en la región vasca, sabía todas las
letras de las canciones de Bajo Sueños, su madre, sus tías y amistades
ecuatorianas y españolas en una reunión tarareaban “Nada de amor”, la
canción con la que la banda cuencana de rock se dio a conocer. Asimismo
en una localidad de New Jersey en Estados Unidos, una compatriota
recuerda que cuando los Bajo Sueños llegaron para dar un concierto ahí,
la aglomeración de la gente era tal que “tuvieron que subirse a las
mesas para poder ver el concierto”.
Hoy en día sólo hace falta buscarlos en las redes sociales para
entender porqué su popularidad ha permanecido inalterable desde que
lanzaron su primer disco “Nada de amor” en 1998. Luego de degustar el
dulce del éxito, Mauricio Calle, cantante, guitarrista líder y
compositor de muchas de las canciones de la banda cuencana, ha
emprendido otra etapa de su vida desde Quito, a donde se mudó hace un
año y medio.
Para el músico acostumbrarse a la vida en la capital es un proceso
que tomará tiempo “Dejar lejos a tu familia, a tu hija, a tus amigos es
difícil”, y admite que viene a Cuenca frecuentemente “para no descuidar a
nada ni a nadie” dijo Mauricio, quien tiene una hija adolescente
producto de su primer matrimonio.
Su vida en Quito
En estos momentos Mauricio y su esposa están montando un estudio de
grabación y producción musical y radial. Continúa de gira con Bajo
Sueños, aunque reconoce que requiere el “sacrificio” de sus miembros,
ahora en diferentes ciudades, para seguir haciendo música.
Y admite que aunque siempre ha pensado en una carrera como solista,
no dejará Bajo Sueños y a sus integrantes con quienes a endurado “el
matrimonio más largo” y con quienes lleva tocando por más de 20 años.
Disfrutando de una vida hogareña en la capital, Mauricio Calle
continúa abrigando sueños aunque el más importante para él ya se ha
hecho realidad “tener una casa, un hogar y una familia”.
El músico
Mauricio Calle Rodríguez y su banda de rock Bajo Sueños, integrada
también por Cristian Flores, Xavier Solís y Fernando Ordóñez, han
grabado cinco álbumes, Nada de amor (1998), Estoy vivo (2001), El
silencio terminó (2004), Exitos Bajo sueños (2006) y el último álbum en
promoción “Tiempo” (2012). Con motivo de celebrar los 20 años del grupo,
el músico y su banda están preparando un disco acústico con la
recopilación de sus mejores éxitos, además del prospecto de un disco en
solitario para el 2013. (CCW)
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